La dulce Katherine, risueña, esbelta, de ojos claros, está lista para sumergirse en el sonido del violín; ella se encuentra el patio de su casa, tocando violín, sus dedos pasan cada cuerda, poniendo oído a la melodía de la canción, que ella misma creo, todas sus canciones son muy románticas, se deja llevar por cosas de la vida.
Katherine a lo lejos puede sentir que todo desaparece cuando esta concertada en su toque de violín cierra sus ojos y se teletransporta.
El sonido del timbre de su casa interrumpe la melodía de su violín.
Katherine solo pone su violín cuidadosa y lentamente en la mesa redonda pequeña que tiene en su patio de su casa, se levanta y le sorprende el toque de timbre, pero de igual forma se queda pensando ¿Quién podría ser?.
Camina por la sala, llega a la puerta la abre y sonríe.
—Pensé que nunca vendría señorita Molí, pensé que estaba de vacaciones, si quiere tomarse el dia, para mí no hay problema, hoy es mi cumpleaños cumpliré mis 18 años, y aun no sé qué carrera estudiar, amo la música y tú lo sabes, en la noche sé que se me harán fiesta, pero no sé si estaré lista para eso, pero mi padre no sé, si quiera esto para mí, o no esto será un lio, cuando tenga que discutir mi futuro con ellos — le dice con una peculiar sonrisa.
—Oh pequeña tus padres me dejan a cargo de ti, mas hoy que la verdad es que tu madre esta de viaje como azafata de avión, y tu padre esta como chef en el restaurante, me matarían si se enteran de que te deje un dia sola, aparte que necesito hacerte tu almuerzo, sabes no siempre es bueno querer estar sola, es tu cumpleaños disfrútalo al máximo —le dice la señorita Molí, tocando la cabellera larga y lisa de Katherine.
—Lo sé, créame ya me acostumbre a la soledad, aparte toco mucho piano, y hay cosas que aun debo pulir, mi vida es esto, mira compre un nuevo micrófono para cantar, no le diga nada a mis padres por favor —añade.
—No diré nada —responde la señorita Molí haciendo su intervención a la cocina para preparar los alimentos.
Katherine se dirige al patio, agarra su violín, y sube a su habitación suspirando, como si presintiera que algo pasaría, no sabia si era bueno o malo.
Katherine dirige su mirada a la ventana, y justo va viendo a un guapo joven muy atractivo a solo 4 casas de donde esta ella, su corazón late fuerte, ella decide acercarse a su ventana, y ver con mas detalles al guapo y misterioso chico.
El joven apuesto al parecer está buscando una dirección, y en eso el cielo se nubla y hay señales de una fuerte tormenta, al instante Katherine se da cuenta de eso, caso seguido un fuerte aire de viento se apodera del cuarto de la joven.
Ella cierra la ventana inmediatamente y en eso pudo escuchar el sonido el agua como si estuviera corriendo, ella observa al joven y se da cuenta que viene directo a su casa, con un pedido en manos.
Katherine se pone nerviosa y ya no sabe que hacer, pero guarda la calma, baja las gradas, Molí la empleada de ella, no tiene idea de nada, así que mientras el corazón de ella latía a mil por hora, sus manos sudan pero están listas para abrir la puerta, antes de que el timbre suene, ella suspira tres veces, sus manos están pronto abrir esa puerta, esta solo a un centímetro cuando Popi el perro pastor alemán de Katherine, aparece de la nada, empujándole suavemente, la puerta que parecía un siglo por abrirse, se abre y con el pequeño empujón de su perro ella cae en brazos de aquel joven, que estuvo listo atraparle con sus brazos fuertes, en eso un tueno estremece a Katherine, y la lluvia empieza a caer recio, mientras los ojos de ellos dos se encuentran.
´´Que guapa chica´´ se dice el joven en su mente.
´´Que chico mas lindo´´ se dice la joven Katherine.
Sus ojos parecían como esmeraldas, mirándose el uno al otro, con ese brillo tan puro.





