Tres días. Exactamente tres días desde que Jim está aquí y todo sigue igual o peor. Esta mañana no se presentó a desa-yunar. Mientras llevaba los platos que recogí del desayuno a la cocina. Escuche a Darla hablar sobre lo fabulosa que estu-vo la fiesta a la que asistió la noche anterior y en como Jim se lució de tal manera que todos se peleaban por estar a su lado. Así que la razón por la cual no bajo a desayunar es porque posiblemente esté pasando la resaca de anoche. Aun no hay señales de vida de Harley
– oye voy a la ciudad por algunas cosas te gustaría venir – Saúl tan amable como siempre durante estos tres días no ha hecho más que sacarme sonrisas
– gracias Saúl, pero no tengo ganas – Saúl me sonríe a boca cerrada y sale de cocina y yo detrás de él. Subo a mi cuarto y Jim está saliendo del suyo
– Hola – lo saludo. Lleva gafas oscuras – no estuviste en el desayuno, ¿estás bien? – lo oigo gruñir y se va ignorándome. Entro a mi cuarto y lanzo en la cama boca abajo. No importa lo que hago Jim Crossroads no es el mismo chico que conocí hace trece años. Los ojos me pican por las lágrimas que quie-ren salir. Pero las reprimo apretando los ojos con fuerzas.
Miro la fotografía de mamà la tomamos un año antes de que muriera, el día de la gran vendimia, mamà había bailado so-bre las uvas con las demás mujeres. Le roge esa vez que me dejara bailar con ella pero no me dejo, mi tiempo llegaría y este año es mi tiempo y ella no está. Me abrazo a la almoha-da y unas lágrimas corren por mis mejillas, me las limpio rápidamente. No puedo permitir llorar se lo prometí a mamà que no lloraría al recordarla sonreiría cuando sus recuerdos lleguen a mi mente
– ¡Miracle! – es la voz de papà. Salto de la cama y me limpio el resto de las lágrimas rápidamente – ¡vamos Miracle ven rápido! Ven a ver quién llego – bajo las escaleras de dos en dos y ahí está ella
– ¡oh dios mío Miracle! – mi bella y hermosa mejor amiga, camina hasta o mejor corre hasta mi ambas nos fundimos en un abrazo
– ¿Que le paso a tu cabello? – Harley se toma muy enserio eso de llamarse Harley, desde que la conozco no hace más que buscar la forma de ser la copia exacta de Harley Queen. Como ahora que lleva una mitad del cabello azul y la otra roja
– ¡¿Cómo que, que le paso a mi cabello?! ¡Soy la maldita Harley! Cariño – sonrió por lo loca que es mi amiga y nos volvemos a abrazar. Enserio la extrañe tanto – tengo muchas cosas que contarte y a usted también señor G – Harley le guiña un ojo a mi padre y este se tensa en gran manera tanta que no se disimula. Harley no superara nunca su enamora-miento con mi padre, le gustan los chicos mayores
– Creo que será mejor que las deje ponerse al día – mi padre se da la vuelta y Harley me toma de brazo y me arrastra hasta afuera de la casa – ¡tus tíos estarán aquí para la cena! – grita mi padre desde adentro, no alcanzo a responder Harley me está arrastrando a no sé dónde
– Harley a donde me llevas
– Al mismo lugar de siempre
– bien, pero ve más despacio – Harley aminoro el paso hasta llegar al gran árbol y echarnos en la grama, nos hemos senta-do aquí a hablar desde que tengo uso de razón. Nos lo hemos contado todo bajo la sombra de este árbol
– La universidad es una locura, pero fuera mejor si estuvieras ahí – Harley y yo prometimos ir a la misma universidad, mamà nos contaba grandes proezas de sus días de universi-dad, y el sueño de Harley fue siempre ir a la universidad que asiste, me duele que no haya cumplido mi promesa pero no podía hacerlo…solo no podía
– vamos Harley sabes que nunca he sido la mata de la diver-sión
– Mi compañera de piso es un desastre
– Entonces has encontrado a tu media naranja
– Deja de hacer eso
– ¿que eso?
– ¡pues eso! Eso que haces para hacerme entender que estoy bien sin ti y que no me haces falta en lo absoluto, cuando no es cierto y lo sabes –
Me abrazo las piernas y reposo la barbilla en mis rodillas
– de verdad te extraño y odio no poder compartir mi sueño contigo –
La voz de mi mejor amiga se ha quebrado, y mi corazón también ante sus palabras. Recuesta su cabeza sobre mi hombro y suelta un gran suspiro
– También te extraño Harley
– Dime al menos que lo pensaras –
No puedo prometerle eso, no puedo engañarla diciéndole que lo pensare y que estaré ahí junto a ella, en la universidad el año próximo
– Espera un momento – Harley se levanta de golpe y la veo mirar a la distancia con los ojos entrecerrados. Como tratan-do de reconocer a alguien – ese de ahí no es Jim… Jim Crossroads – el mismo que viste y calza. Miro a Jim bajarse de la Ranger con… ¿Darla? Ambos muy sonrientes. Miro a Harley que esta con el ceño fruncido y me muerdo el labio. Debí contárselo en nuestra llamada de hace dos días – ¿pen-sabas decírmelo?
– para que si lo verías por ti misma
– Miracle, no es el mismo Jim que solíamos conocer, ahora es un patán de mierda en todo el sentido de la palabra. Y sé que has estado casi toda tu vida…
– No lo digas, sé que Jim no es el mismo, y no pasa nada está bien
– ¿Enserio?, porque jamás te he visto salir con nadie por an-dar pensando en bueno, ya sabes
– ¡oye! Eso no es cierto, fui con Randy Méndez al baile de graduación ¿acaso lo olvidaste?
– cómo olvidarlo, mi mejor amiga hiendo al baile de gradua-ción con el chico más teto de la escuela
– no era teto Harley
– ¡era el presidente del club de ciencias, además llevaba len-tes y correctores dentales! Si eso no es teto entonces no sé qué lo será ¿seguro que era hermano de Many?
– lo era, ambos eran muy diferentes
– De igual manera creo que ni siquiera lo dejaste tomarte de la mano
– De hecho nos besamos –
Harley se atraganto con la goma de mascar – que mierda.
– Nos besamos en los pasillos del colegio, en su auto, en el sillón de la sala de su casa, luego de nuevo en su auto cuan-do me trajo a casa – Harley parece que se le van a salir los ojos
– ¿hicieron manitas? – asiento muy avergonzada, tengo las mejillas encendidas, los recuerdos con Randy son algo peno-sos – ¿hicieron algo más? –
No puedo decirle que quise ir más allá pero no pude, porque la imagen de su rostro apareció en mi cabeza y lo daño todo
– No solo besos y manitas
– valla… pues quien lo hubiera creído del teto del colegio sabía hacer manitas – sonrió por lo tonta que suele ser mi amiga algunas veces, pero mi mirada sigue ahí en la conver-sación que mantiene Jim con Darla y en como esta no para de coquetearle. Conozco tan bien a Darla que ya se me todas y cada una de sus técnicas de coqueteo, fue la pupila Sam. La técnica consiste en: saca los pechos lo más que puedas hasta que posiblemente llegues restregárselos en la cara al chico con que coqueteas, juega con tu cabello, sonríe de forma ridícula y escandalosa, y no olvides morderte el labio y guiñar el ojo y así te convertirás en la reina del coqueteo.
Jim no para de reír mientras que Darla por su lado parece muñeca de cuerda, cada estupidez que dice Jim. Ella ríe co-mo su fuera de lo más gracioso del mundo. Sigo preguntán-dome ¿Por qué ya no le caigo bien a Jim? Éramos tan amigos y nuestras madres tan unidas, es ilógico que se haya olvidado de mí, de todas nuestras travesuras y de nuestras noches viendo las estrellas acostados en el techo de la casa. Mi pe-cho vuelve a sentir esa opresión a le que todos cocemos co-mo decepción pero la mía viene ligada con un poco dolor y rabia
– he visto al señor G en Seattle – me dice Harley mientras mira sus uñas pintadas al igual que su cabello, la mitad azul y la otra mitad roja
– ¿De dónde le sacaste ese nombre papá?
– Harley se lo puso al guasón de cariño
¡Ay Dios no puede ser! mi padre no se parece ni en lo más minio al guasón y no lo digo por el físico, lo digo por todo
– ¿Cuándo superaras tu enamoramiento con papà? Has esta-do enamorada de él desde que tenías quince
– corrección he estado enamorada de tu padre de toda la vi-da, solo que me atreví a decírtelo a los quince –
Decirle a Harley que se saque a papá de la cabeza es un caso perdido, de todos modos creo que papà siente algún tipo atracción por ella
– bien, pues si, papà estuvo en Seattle para el funeral de la madre de Jim
– lo se lo acompañe y le funeral resulto ser un desastre
– ¿un desastre?
– ¿el señor G no te conto?
– no, bueno si me conto pero yo no quise hondar más en el asunto
– claro te entiendo, tal como te dije Jim es un patán de mier-da. Pero ahora no sé quién es más, si él o su padre –
Conocí al padre de Jim muy poco, y lo poco que recuerdo de él es cuando traiga a Jim y a Mia al viñedo saludaba se iba y regresaba en dos meses para recogerlos, pero se veían felices
– ¿Por qué lo dices?
– El padre de Jim tuvo el descaro de llevar a su amante al funeral de su esposa muerta, Jim enloqueció, saco a la chica del funeral, golpeo a su padre y luego nos corrió a todos de ahí. La chica es la secretaria del señor Crossroads, hija de uno de sus socios ya sabes una de esas chica rubias platina-das que parecen que no comen nada, tu padre tuvo que cal-marlo y en el entierro solo estuvimos Jim, tu padre y yo, él no dejo que nadie más se acercara –
El nudo en mi garganta y el dolor por Jim se hizo mucho más fuerte de lo que era en cuanto lo volví a ver después de casi trece años, no puedo imaginármelo ahí solo en el cementerio dándole el último adiós a su madre, solo con papà y Harley sin nadie más, sin mí, miro de nuevo en su dirección y su mirada se encuentra con la mía por unos segundos, arruga el entrecejo al mirarme, supongo que se ha dado cuenta que tengo los ojos cristalizados, quieto la mirada rápidamente y me limpio los ojos antes de que Harley note que me he pues-to a llorar
– Tengo que ayudar a mamà con la cena
– está bien… yo voy a pasear un rato con arena – Harley asiente marchándose.
Recuesto mi cabeza del árbol y recuerdo el funeral de mamà, Jim no estuvo ahí, pero Mia, si, tuve a muchas personas a mi lado, todas y cada una de ellas bridándome su apoyo y aun-que no lo parezca eso lo hizo más fácil para mí, para papà. Mia durmió conmigo la primera noche sin mamà, escuchán-dome llorar toda la noche, me abrazaba fuerte mientras no paraba de decir: – todo estará bien hermosa – lo dijo cuántas beses pudo y fueron necesarias para que yo creyera que así seria.
Por algún motivo ajeno a mi conocimiento, extraño a mamá más que nunca. Durante estos diez años la extrañe, pero la muerte de Mia, el regreso de Jim y la vendimia de este año me han producido nostalgia. Mi vida desde que se fue se ha convertido en un subí y baja, cada experiencia que debí ha-ber compartido con ella no la compartí, cada momento de hija madre no lo tuve. Pero luego estaba papá dándolo todo, intentando hacerlo bien, entender a una chica de doce años con su primer periodo, el desarrollo del cuerpo, como deje de ser la niña de ocho años llenas de tierra que corría por todas partes, para ser una chica. Tuvo que soportar cada comenta-rio de sus descerebrados intentos de novia.
<< Es incontrolable George >>
<< Se comporta como todo menos como una niña >>
<< Parece un chico montada todo el día en ese caballo >>
Papà supo siempre cómo hacerme sentir bien, siempre supe que amaba como era y soy, mi libertad, mi despreocupación al no querer ser una niña pija. No es que sepa cómo compor-tarme en la sociedad y como utilizar los cubiertos, me educa-ron muy bien. Pero cabalgar sin rumbo fijo mientras la brisa me pega en la cara es mejor que cualquier cosa en el mundo, las tardes de vino y charlas entre obreros valen oro, ensu-ciarme con la tierra que me nos da lo que tenemos no me molestas.
Saludos a los chicos que le dan de comer a los caballos y entro a la caballeriza. Me cambio los zapatos por las botas para montar y preparo a Arena para salir a dar un paseo
– Hola hermosa – amo que Arena se emocione al verme. Sonrió porque este animal ha sido mi fiel amigo durante años – calma hermosa calma – acaricio su pelaje mientras monto la silla y la ajusto – que tal Jim – relincha y yo sonrió – ok ok, ya entendí, no te agrada – le doy una palmadita antes de subirme – lista – como siempre pregunto a tu oído. Arena sale a paso veloz.
Los trabajadores me saludan y yo les devuelvo el gesto con sonrisas flas como las llamo yo cada vez que ando sobre Arena. Saúl se me une a al paseo y ya en que se convertirá esto
– ¿Lista para perder? – sonrió y niego. Saúl jamás se dará por vencido le he ganado en cada cosa que me ha retado y sigue sin aceptarlo
– ¿la Morena y tu siguen sin resignarse? – Saúl suelta una carcajada y ya a nuestro alrededor se ha formado una multi-tud de personas. Miro a los trabajadores hablar entre sí mien-tras señalan a Arena y a la Morena – el que pierda dormirá esta noche bajo las estrellas – los trabajadores hacen una bulla y yo sonrió. Amo dormir bajo las estrellas pero Saúl sabe que yo se que estas noches serán frías y dormir afuera es una tortura
– Lo pondré mejor, el que pierda dormirá esta noche bajo las estrellas y nadara sin ropa en el estanque de los patos – el bullicio se vuelve más fuerte y divertido y yo estoy disfru-tando por primera vez en esta semana
– Acepto – los trabajadores aplauden – pero – los detiene Saúl – todos esta noche estarán ahí para ver cómo te bañas con los patos Miracle
– Hecho – parece que la emoción ha llegado hasta la casa, porque todos están aquí… y mis tíos también están. Mi tía helena me sonríe tiene a pepito en brazos, miro mas a mi alrededor y jim también esta
– ¡anda Saúl! Muchacho no sabes en que te has metido – grita mi tío pepe con todo el acento mexicano del mundo. Todos se ríen. Braulio se pone delante de los caballos crean-do una salida imaginara y da las reglas – hasta gran árbol vuelta limpia y regresan – ambos asentimos y comienza el conteo. Cinco, cuatro, tres, dos, uno…. Fuera. Arena sale a toda prisa, fijo la mirada en la meta y Saúl esta a la par con-migo pero conozco a la Morena se cansa rápido. Dejo que corra rápido y al llegar al árbol y dar la vuelta limpia Arena galopa a toda prisa, escucho los galopes de la Morena muy cerca mio así que sigilosamente si desconcentrarme del ca-mino me acerco al oído de Arena – tenemos que ganar her-mosa – le susurro al oído, Arena apresura el paso, las perso-nas en la meta están sonrientes, con ambas manos ya juntas para soltar los aplausos al ganador y tal como lo predestine he ganado yo. Los silbidos de papà y el tío pepe suenan, los aplausos y las risas
– te he dicho me Miracle no es como los niños pijos esos con los que practicas en la universidad – le dice Harley a Saúl
– Lo sé, Miracle es asombrosa – Saúl me besa la frente y yo no pierdo tiempo para molestarlo
– Será el mejor baño de tu vida Saúl – todos ríen hasta más no poder
– Miracle mi niña – volteo y mi tía helena viene a toda prisa hacia mi
– Tía helena – la abrazo fuerte y siento ganas de llo-rar…mierda no otra vez. Mi tía Helena tiene el mismo olor de mama ¿por qué estoy tan melancólica? – Hola pepito – se lo quito a mi tía de los brazos y este bebe gordo esta muerto de la risa. Como siempre va vestido con esos hermosos peleles de animales, el de hoy es de panda
– Está aprendiendo a decir Miracle, pepe lo ha enseñado – hago puchero al mirar a mi niño tratando de decir mi nombre
– ¿puedo bañarme con él?
– Claro le vendría bien a mi pepito ver un poco de carne – mi tío aparece en la conversación con sus locas ideas
– Deja a pepito en paz Pedro Alberto Aragón – lo regaña mi tía dándole un golpe el hombro y mi tío se queja con exage-ración – he visto al pequeño jim bueno ya no tan pequeño, está muy guapo – mi tía dice la última frase con tal insinua-ción que ya conozco su plan
– Deja a la niña en paz Helena María Roja – usa ahora mi tío la frase para atacar a mi tía pero esta lo mira y ya mi tío valió madres
– Voy a ayudar a Tita Olfa con la cena, la pobre parece que explotara en cualquier momento – oprimo la risa junto con mi tío y juntos la miramos marchar
– Habrá fogata esta noche – me susurra tío pepe al oído – te espero a las once, pero no le digas nada a tu tía – asiento sonriente y me encamino a casa con el guapo de pepito en brazos





